Por Franco Cerutti
### Conciertos 2026: Christina Aguilera, The Killers, Ed Sheeran, Laura Pausini, Grupo Firme y más – Cantina La Sele de Alajuelita – martes, 6 de enero de 2026
En la Cantina La Sele el ventilador gira como si estuviera borracho de tanto calor y noticias, y hoy el periódico trae una lista de conciertos para 2026 que parece el menú de un restaurante de estrellas caídas. Don Pepito, El Chiquitico, entra con el diario abierto como si fuera una biblia de rock y reggaetón, y empieza a leer en voz alta con voz de locutor de radio pirata.
–¡Atención, pueblo! Christina Aguilera, The Killers, Ed Sheeran, Laura Pausini, Grupo Firme… ¡todos vienen en 2026! El país se convierte en un karaoke gigante, y nosotros aquí sin entrada.
Don Chalo, sirviendo un guaro que parece lágrima de elefante, levanta la ceja.
–¿Christina Aguilera? Esa que canta como si le hubieran pisado el dedo. Yo la invito a cantar «Genio atrapado» y la libero con un casado de arroz con pollo.
Doña Mary, moviendo la olla eterna de frijoles, suelta una carcajada que hace vibrar las botellas.
–Ay, y Ed Sheeran con su guitarra chiquita. Ese viene a cantar amor y nosotros le pedimos que cante «Shape of You» pero en versión de «Shape of Casado». Imagínense, el estadio lleno y él pidiendo salsa Lizano.
Don Roderico, con la cerveza ya en la tercera vida, mira al techo y suspira.
–The Killers… esos que cantan «Mr. Brightside» como si la vida fuera un accidente de tránsito feliz. Yo les digo: «Señores, aquí el brightside es cuando don Chalo no cobra la cuenta». Y Laura Pausini… esa va a llorar tanto que inunda Alajuelita. Traigan paraguas.
Entra Don Filemón, el taxista pirata, con su gorra que dice «Taxi VIP» pero huele a gasolina del 98, y se une al coro como si ya hubiera llevado a todos al aeropuerto.
–Yo los llevo, yo los llevo. A Christina le digo: «Señora, suba que la llevo al Picnic Festival, pero primero me canta Dirrty en el tráfico de Circunvalación». A Ed Sheeran le pongo «Perfect» de fondo y le digo: «Vos sos perfecto, pero pagá la tarifa nocturna». Y Grupo Firme… esos tocan tan fuerte que las piñas del patio se van a bailar corridos tumbados.
Un señor flaco, Don Tito el de la lotería, que aparece solo cuando hay noticias grandes, se asoma desde la puerta.
–Yo compro boletos imaginarios. Christina me da backstage, Ed Sheeran me regala la guitarra, y Grupo Firme me adopta como el tío que nunca tuvieron. Y si no alcanzo, me quedo aquí cantando «Viva la vida» con la radio rota.
Don Pepito anota todo en su libreta que parece haber sobrevivido a tres inundaciones.
–Esto es el fin del mundo musical. Costa Rica 2026: más famosos que turistas en la playa. ¿Y nosotros? Nosotros somos el after party permanente. Si vienen, les decimos: «Bienvenidos, pero el verdadero show es el casado de Doña Mary a medianoche».
Doña Mary remata, sirviendo un plato que parece tener vida propia.
–Y si cantan mal, les doy frijoles en la boca. ¡A callar y a comer!
Don Chalo levanta el vaso.
–¡Salud por los conciertos! Que vengan, que canten, que se vayan… y que dejen la propina en efectivo, porque con autógrafos no pago la luz.
Don Roderico eructa una nota musical accidental.
–Y si sobran entradas, yo me quedo con una de Laura Pausini. Para llorar en paz cuando se acabe el guaro.
Y así, en la Cantina La Sele, el 2026 ya suena a guitarra desafinada, llanto italiano, corridos y casados eternos, mientras afuera el mundo se prepara para el caos, y aquí adentro todo sigue igual de absurdo y perfecto.

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